martes, 30 de septiembre de 2014

La morisca que enamoró al abad

  
          A finales del siglo XIV, la disciplina se había relajado mucho en el seno de las órdenes religiosas y el monasterio de Veruela no fue una excepción. En 1477, fue elegido abad fray Pedro Ximénez de Embún que, tuvo la desventura de promover al importante cargo de prior a su sobrino fray Miguel Ximénez de Embún, por el que sentía debilidad aunque, más tarde se arrepintió de su debilidad hacia él.



            La etapa en la que fray Pedro estuvo al frente del monasterio se caracterizó por los continuos pleitos que, por los derechos de Veruela, tuvo que sostener. Entre ellos, el más importante fue el suscitado con el señor de Trasmoz, D. Pedro Manuel Ximénez de Urrea que derivó en un conflicto armado, teniendo que intervenir el propio Fernando el Católico para imponer las treguas forales del reino. No obstante, en el presbiterio de su iglesia, conservaron los monjes el estandarte que había enarbolado el conde de Ribagorza, su principal valedor durante los enfrentamientos, que era de damasco anaranjado y morado, llevando en una de sus caras la imagen de Nuestra Señora de Veruela y en la otra la del patriarca San José, con las armas de “su real estirpe”.

Artículo en la Revista General de Marina


            La Revista General de Marina dedica su último número, que tiene carácter extraordinario, a la I Guerra Mundial de cuyo inicio estamos conmemorando el centenario. En él se incluyen una serie de artículos en los que destacados especialistas abordan diferentes aspectos navales del conflicto.



            Uno de ellos es del Presidente del Centro de Estudios Borjanos, Coronel Médico (Ret.), en el que da a conocer la cooperación española en la protección de los buques hospitales durante la guerra.
            Hay que tener en cuenta que, durante la misma, llegaron a operar 301 buques hospitales, pertenecientes a Alemania, Bélgica, Francia, Austria-Hungría, India, Igalia, Nueva Zelanda, Países Bajos, Reino Unido, Rusia, Turquía y los Estados Unidos.

lunes, 29 de septiembre de 2014

El borjano que contribuyó a salvar la vida de Fernando el Católico


            La serie Isabel que tanto éxito ha tenido en las últimas temporadas, narraba en la presente el atentado que sufrió el rey Fernando, durante su estancia en Barcelona, a finales de 1492.

            Lo que probablemente ignoran muchos de nuestros lectores es la relación de ese grave acontecimiento con nuestra ciudad, donde los monarcas habían estado unos meses antes, ya que fue un borjano quien contribuyó con su arrojo a la detención del regicida. 



            La corte de los Reyes Católicos tuvo un carácter itinerante sin que llegara a establecerse, de forma permanente, en una determinada ciudad. El 8 de agosto de 1492, los monarcas habían llegado a Borja, donde permanecieron hasta el día 16 de ese mismo mes. Según la tradición, residieron en un edificio que todavía se conserva, conocida como “El Palacio”, situado al final de la calle Sayón. Sin embargo,  es imposible que fuera así, entre otras razones, porque en esos momentos, todavía no se había configurado como la finca de recreo que llegó a ser a finales del siglo XVI, por iniciativa de la familia Vera. Parece más razonable suponer que se aposentaran en la casa de su Secretario, el borjano mosén Juan de Coloma, al que apenas se alude en la citada serie y que no acompañaba a los reyes por haberle sido encomendada la complicada misión diplomática de recobrar el Rosellón y la Cerdaña, ocupados por los franceses. Por otra parte, su casa estaba mucho más próxima  a la colegiata de Santa María donde los monarcas reunieron a la Junta de la Santa Hermandad de Aragón y despacharon otros asuntos de importancia.

Donación de Jesús Bonel


            Ayer fue clausurada la exposición del pintor borjano Jesús Bonel Sanz que, con notable éxito, se ha desarrollado en la Casa de Aguilar, desde el pasado 12 de septiembre.

            Con este motivo, el artista ha donado al Centro de Estudios Borjanos una de sus obras, seleccionada conjuntamente por él y por el Consejero del Centro D. Manuel Giménez Aperte. Su aportación viene a incrementar la colección que venimos reuniendo, centrada especialmente en los artistas de nuestra zona.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Homenaje a Juan María Ferrer Figueras


            Hoy se llevará a cabo en la localidad tarraconense de Vilalba dels Arcs un homenaje a la memoria de D. Juan María Ferrer Figueras, fallecido el pasado 11 de enero, con ocasión del XIV Encuentro de Asociaciones Jacobeas del valle del Ebro y el Mediterráneo. Aunque nos hubiera gustado estar presentes, circunstancias imprevistas lo han impedido. Desde aquí, queremos sumarnos a ese reconocimiento a la figura de este caballero ejemplar con el que compartimos muchos momentos.



            Juan María Ferrer fue una persona vinculada familiarmente con Borja y aquí reunió, en 2005, a las asociaciones jacobeas dentro de su empeño de potenciar el Camino Jacobeo del Ebro. Merced a su impulso fue señalizado un tramo del mismo, a su paso por nuestro término municipal, como hemos comentado en otras ocasiones. No fue la única iniciativa llevada a cabo en Borja, pues mucho antes nos trajo una exposición itinerante sobre la Orden del Císter.

La Gaceta de la Pradera y el club de los nueve


            Nuestro buen amigo, D. Manuel Villarroya, nos ha traído el último número de la Gaceta de la Pradera, que viene editando a sus expensa, al igual que la Gaceta de Talamantes, fiel a su antigua vocación de periodista.

            Manolo es un talamantino de adopción y una excelente persona que, desde hace años, viene dedicando un cariñoso recuerdo al equipo médico que le atendió en un momento difícil. Surgieron así los “encuentros convivenciales”, celebrados en su “Casa de la Pradera” que este año han alcanzado su séptima edición.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Las bibliotecas de dos alfaquíes borjanos

            La noticia que publicamos recientemente sobre el hallazgo de un manuscrito aljamiado en Borja, en el siglo XIX, ha despertado mucho interés entre nuestros lectores. Ya entonces, comentamos que volveríamos sobre este tema y lo hacemos hoy con otro hallazgo, mucho más reciente, aunque en este caso no se trata de algo material, sino de la referencia a los libros que tenían en su poder dos musulmanes borjanos en el momento de su conversión.

            Fueron la Profª Dª Ana Labarta López, Catedrática de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Valencia, y D. José Carlos Escribano Sánchez quienes, en 2000, publicaron en Anaquel de Estudios Árabes un artículo titulado “Las bibliotecas de dos alfaquíes borjanos”, el hallazgo de un documento localizado en el Archivo Histórico de Protocolos Notariales de Borja, donde se detallaban los libros que fueron entregados a las autoridades por los alfaquíes (o expertos en la Ley coránica) Ali Alguaquiel y Amet Abranda.



Después de la conquista del reino de Granada y tras un breve período de tolerancia inicial, los Reyes Católicos obligaron a los musulmanes granadinos a convertirse al Cristianismo en 1501 y, un año después, a todos los que residían en la Corona de Castilla. En 1515, esta decisión se extendió a Navarra y, finalmente, una cédula de Carlos V forzó el bautismo de todos los aragoneses, a finales de 1525.

Nueva exposición de Ángel Pascual Rodrigo


            Ángel Pascual Rodrigo (Mallén, 1951) sigue desarrollando una intensa actividad artística en tierras mallorquinas, desde que se estableciera en Campanet, en 1982. Periódicamente nos da cuenta de las sucesivas exposiciones que realiza.


viernes, 26 de septiembre de 2014

El Centro de Estudios Borjanos en Desperta Ferro


            Desperta Ferro es una prestigiosa revista que se edita en tres series, dedicadas a la Historia antigua y medieval, a Historia moderna, y a Historia contemporánea. A ellas se suman los números especiales sobre diversos temas. Ahora, acaba de aparecer el nº 12 de Desperta Ferro. Historia moderna que tiene carácter monográfico sobre “La conquista de México”. 



            En él se inserta un artículo del Presidente del Centro de Estudios Borjanos en el que, con el título de “El genio militar de Hernán Cortés”, se ponen de manifiesto las virtudes militares de un personaje que, como pone de manifiesto el autor, ha suscitado pasiones encontradas y un evidente rechazo en la nación que contribuyó a crear, a pesar de que, en opinión del Premio Nobel mexicano Octavio Paz, fue “un hombre extraordinario, un héroe en el antiguo sentido de la palabra”, al que “no es fácil amarlo, pero es imposible no admirarlo”.

Banderas en las calles


            El pasado miércoles finalizaron las fiestas de Borja que han transcurrido dentro de una climatología aceptable, registrando una alta participación en muchos de los actos programados. Como es habitual, durante esos días las calles de la ciudad han estado decoradas con banderas (banderas es la denominación que debe aplicarse, ya que los gallardetes tienen forma triangular) y, sobre ellas, queremos hacer un breve comentario.



            Porque, hasta hace unos años, solían alternarse las de España, Aragón y Borja. Cuando hubo que reemplazarlas, desaparecieron las correspondientes a los colores nacionales y, desde entonces, pueden verse en solitario las de Aragón y Borja. Dado que estamos seguros de que ello no obedece a una intencionalidad determinada, parece razonable que, en algún momento y especialmente ahora, volvieran a figurar las tres.

jueves, 25 de septiembre de 2014

El hallazgo de un manuscrito aljamiado en Borja

            De nuevo, el Archivo de Filología Aragonesa, al que hemos aludido varias veces estos días, nos proporciona una noticia curiosa, relacionada con Borja. En este caso, en el artículo de Dª María José Ayerbe Betrán titulado “Ecos aragoneses en la literatura medieval española”. 


Poema de Yusuf

            Al tratar de la literatura aljamiada, (nombre con el que se conoce a los textos elaborados por los moriscos, en castellano, pero con grafía o caracteres árabes), se refiere al azar que ha presidido la recuperación de muchos de estos textos. En concreto, alude al Poema de Yúsuf (José), encontrado en una cueva de Morés, al casi centenar de códices que aparecieron, en 1884, al derribar una casa de Almonacid de la Sierra, y a un “Sermón de Ramadán” que fue encontrado en Borja.
            Aunque no se hacen constar las circunstancias de ese hallazgo, es posible que guarde relación con el que tuvo lugar, en 1854, en nuestra ciudad, del que dio noticia M. G Ticknor en su Historia de la Literatura Española, traducida al español en 1856 por el Académico de la Historia D. Pascual de Gayangos quien, en una nota del apéndice al tomo IV, describía las circunstancias del descubrimiento que, por su interés, reproducimos: 

Fiestas de Talamantes 2014


            Mañana comienzan las Fiestas Patronales que, entre el 26 y el 28 de septiembre, celebra Talamantes en honor a San Miguel Arcángel. Reproducimos la portada del programa de festejos que nos ha remitido su Alcalde D. José Manuel Jiménez Arellano, a quien agradecemos la atención.

            El día central de las mismas será el sábado 27, con Aurora, Diana, Eucaristía solemne y procesión con la imagen de San Miguel, seguida por la interpretación del tradicional dance en la plaza Alta, el cual presenta la particularidad de que, en su intermedio, los mayordomos ofrecen a los asistentes un vino y pasteles.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

El poeta bilbilitano Antonio Serón y su relación con Borja

            En el mismo número de Archivo de Filología Aragonesa al que nos hemos referido en días anteriores aparece un artículo del investigador bilbilitano Antonio Sánchez  Portero, con el título “El poeta latino de Calatayud Antonio Serón”, en el que relata la peripecia vital de este singular personaje que estuvo relacionado con Borja, a pesar de lo cual no dejamos constancia del mismo en nuestro Diccionario Biográfico, aunque sí aparece en el mismo, de manera indirecta. Merece la pena, por lo tanto, subsanar esta omisión, a partir de los datos que hemos podido recabar en el citado artículo.


Vista de Calatayud

            Antonio Serón nació en Calatayud en 1512, siendo hijo de un sacerdote del mismo nombre que ocupaba un destacado puesto eclesiástico en esa ciudad. Nada sabemos de su madre, siendo el padre quien se ocupó de su educación, primero en su lugar de nacimiento y, más tarde, en Valencia adonde lo envió su progenitor, para librarlo de un precoz enamoramiento.

martes, 23 de septiembre de 2014

El paso de Melchor de Jovellanos por nuestra comarca

            Ayer, al comentar el último número de la revista Archivo de Filología Aragonesa, comentamos algunos artículos que habían despertado nuestro intéres, entre ellos el de la Profª Dª María Dolores Albiac Blanco, titulado “A pie, a caballo, en coche. Aragón visto desde la Ilustración”, en el que se hace referencia a viajeros que recorrieron nuestra tierra en el siglo XVIII, ofreciendo su peculiar visión sobre la misma. Uno de ellos fue el ilustre escritor y político Gaspar Melchor de Jovellanos.



            Jovellanos, nacido en Gijón en 1744, es una figura de sobras conocida por nuestros lectores, tanto por su faceta de escritor como de jurista, carrera esta última que, en parte, había cursado en la Universidad de Osma (Soria). Miembro de las Reales Academia de la Historia, de la de Bellas Artes de San Fernando y de la Española, fue uno de los prototipos de los hombres que abrazaron las ideas de la Ilustración. Desempeñó también puestos de responsabilidad política, entre ellos el de Secretario del Despacho de Gracia y Justicia, para el que había sido nombrado por Manuel Godoy quien poco después cayó en desgracia. A pesar de ello, Jovellanos fue uno de los que intervinieron en la caída del todopoderoso Príncipe de la Paz, por lo que cuando éste retornó al poder ordenó la detención de Jovellanos el 13 de marzo de 1801 y su confinamiento en la isla de Mallorca.Para entonces, Jovellanos ya estaba retirado en su ciudad natal y es, desde allí, donde inicia el camino del destierro atravesando nuestra zona, ya que parte de su viaje lo llevó a cabo por el Canal Imperial de Aragón.