Cuando
el 19 de febrero pasado publicamos el tercero de los artículos dedicados al
Patrimonio Artístico de Magallón, decíamos lo siguiente:
“Magallón, al igual que
ocurrió en Borja, gozó de una gran prosperidad económica durante el siglo XVI y
los primeros años del XVII. Un reflejo de esta situación lo constituyen los
numerosos ejemplos de edificios levantados en esa época, algunos de los cuales
han llegado hasta nuestros días, aunque en muchos casos su estado de
conservación dista mucho de ser el adecuado para la importancia de estos
testimonios, sobre todo teniendo en cuenta que se han derribado algunos de
ellos y otros se encuentran en grave
riesgo de desaparecer”.
“Uno de ellos es el situado
en la calle de Goya nº 16 que, a
pesar de su deterioro, mantiene sus características fundamentales con su
arquería superior, de vanos doblados y de reducido tamaño. Aún se advierte el
arco de medio punto que albergaba la portada original”.
Lamentablemente, ese
edificio ya no existe. Ha sido derribado recientemente, sin que se hayan
adoptado medidas para proteger, al menos, su fachada. Justificar esta actuación
por el hecho de que se levantará de nuevo “con las mismas características” no
deja de ser un sarcasmo. Desgraciadamente, no es el único caso similar en esa
localidad que, paulatinamente, ha visto desaparecer o alterar sustancialmente
varios de los edificios que formaban parte de su rico patrimonio arquitectónico.



