sábado, 11 de febrero de 2017

Artículo de un científico borjano


         En nuestro deseo de reunir la producción intelectual de todas las personas nacidas en nuestra ciudad y otras localidades de la zona, mantenemos una búsqueda permanente de libros y revistas en los que se refleja. Ahora, acabamos de conseguir un ejemplar de la revista Nuestro tiempo, editada por lo que entonces se denominaba “Estudio General de Navarra”, en el que aparece un trabajo de D. Luis María Garrido Arilla (1930-2009), nacido en Borja el 18 de enero de 1930 e hijo de notario D. Rosendo Garrido.




         Fechado en 1960, el artículo lleva por título “Formación del científico” y, en sus 17 páginas, el autor analiza el proceso de formación de quienes dedican su actividad al servicio de la Ciencia. En su opinión, la Ciencia no es una acumulación de conocimientos y, por lo tanto, no ha de buscarse una estructuración mental enciclopédica, sino que ha de basarse en un “instinto” que le capacite para crear, aunque con el apoyo de la información que, como bagaje indispensable, le ha de permitir avanzar en su misión.
         Detalla, seguidamente, las virtudes indispensables que han de adornar al científico: Intuición, lógica, genio, trabajo, audacia y especialización, junto a las cuales juega un papel decisivo la labor del profesor y sus métodos de enseñanza, para lograr que sus alumnos “gusten la asignatura” y, cultivándola, puedan llegar a superar a su propio profesor.

         Luis María Garrido era en esos momentos miembro numerario del Opus Dei, aunque en 1970, lo abandonó para casarse con Helge Ostermann, con quien tuvo un hijo y una hija, ambos ingenieros de Telecomunicaciones.

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